sábado, 5 de diciembre de 2009

Números de colores.

Dicen que se está perdiendo la confianza en la sociedad, en el sistema, en los demás. Dicen que ya no basta con añadir adjetivos o prefijos a las palabras: Eco-, Bio-,...Que ya es tarde para modelos de desarrollo, humano, de crecimiento sostenible. Que el problema mismo es seguir creyendo en el crecimiento si éste se mide solo en términos económicos.

Ya todo se hace para ser vendido, en una cadena que acaba en una lista con unos números que dicen de lo que dispone una persona.

Pero esos números no hablan de la confianza que le queda por depositar en este sistema, de los campos vírgenes disponibles junto a su vivienda y de su ya casi inexistente disfrute de los ríos, de si dispone de más o menos tiempo con su familia y amigos, de si se dispone escuchar, de si lo hace, de si trata de comprender los porqués de tanta prisa, en vez de adelantar a los demás a toda costa en los carriles de entrada a la ciudad...

Tenemos -la Humanidad- una fe ciega en ciertas listas de números. Deberíamos sacarlos de la lista y desvestirlos, pintarlos nuevamente de colores, antes de que no podamos contar los campos, ni los ríos, ni a la familia, ni a nuestros pocos amigos.

Antes de que dispongamos de dinero en la cuenta pero hayamos agotado todos nuestros depósitos de confianza.