jueves 29 de octubre de 2009
Hipatia
viernes 23 de octubre de 2009
De chamanes y publicistas.
domingo 18 de octubre de 2009
El Cristo alquímico.
“…Hay castrados que se han castrado a sí mismos por amor al reino de los cielos. El que pueda comprenderlo que lo comprenda”. (Mateo, XIX, 11 y sigs.).
E El que busca el reino de los cielos ciegamente fuera de sí, nunca será libre y andará perdido. El presente está completo, es eterno en el sentido de que todo lo encierra, presente, pasado y futuro, en él caben todas las posibilidades, Borges y muchos otros escribieron sobre ello; y el hombre es el único ser conocido al que se le ha dado la posibilidad de saber que va a morir al presente, y por tanto de conocer que toda entera su vida es un regalo y un milagro. Por muy jodida que sea, siempre hay un momento de luz, una sonrisa, un pequeño gran cielo a nuestro alcance.
Aunque cueste trabajo acudir a lenguajes, creencias o tradiciones con las que no siempre se comulgue, sin el mensaje cristiano el hombre occidental no sabría contar su historia, decir quién es. Nunca antes de hoy leí ni oí hablar del Cristo alquímico, aquel que con su muerte unificó la “materia espiritualmente viva y físicamente muerta”. Si al morir al momento presente dejamos algo vivo en el espíritu de los demás somos pequeños cristos alquímicos. Y en ellos renacemos en la carne.
Todo en nuestro día a día es un presente continuo que existe la posibilidad de transformar desde dentro, de vivir desde otra mirada, pero para ello debemos de estar dispuestos a cambiar también nosotros de mirada, a ralentizar o detener en algo el tiempo, a no escuchar al mundo y silenciarnos ante los demás más de la cuenta, quizá justo en el momento menos indicado, a recordar sobrios lo que se siente bajo un estado alterado de conciencia. Sólo se vive en plenitud un estado si se es capaz, a un tiempo, de vivirlo y de observarlo desde la conciencia de otros. Y si se logra hacer de modo natural se vive en lo que algunas tradiciones llaman el Nirvana de la Iluminación, “nirvana” viene a significar “no dualidad”, el Reino de los Cielos. Conocemos de la luz por las sombras. Es en nuestra vida donde se encuentra nuestro cielo espiritual.
“Mi vida es mi quehacer, mi trabajo espiritual. Una cosa no puede separarse de la otra”. (“Recuerdos, sueños, pensamientos”,Carl G. Jung).
miércoles 14 de octubre de 2009
El árbol de la consciencia.
martes 13 de octubre de 2009
¿Ciencia o Ficción?
sábado 10 de octubre de 2009
Las religiones del árbol.

